SIPNOSIS Luis (Emmanuel Ureña), Félix (Víctor González) y Mon (Julio Bonifacio), tres niños de un barrio rural-urbano de la zona sur de Santiago, cansado de ser rechazados en un juego de béisbol típico en República Dominicana llamado "vitilla" deciden hacer su propio juego. Se meterán en líos al robarle a Cheo (Ubaldo Sandoval) el colmadero del barrio, quien le persigue con un garrote hasta perderlos, cuando éstos se esconden algunas horas en un cementerio de carros, en donde terribles cosas sucederán.
BREVE HISTORIA DE LA PRODUCCIÓN "Cementerios de carros + niños + robo + arma de fuego" así respondió Joan Espino al ser cuestionado sobre la idea de este mediometraje, que realizó como trabajo de investigación para alcanzar el grado de licenciado en la carrera de Comunicación Social, en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) de Santiago, República Dominicana. Con un reparto real de niños residentes de barrios de la zona sur de la ciudad de Santiago de Los Caballeros, sin experiencia alguna de actuación, más la participación del actor Ubaldo Sandoval, la ardua tarea de llevar a la realización este proyecto se concretizó con el apoyo de cerca de una cuarenta de amigos y compañeros de diversas áreas profesionales que, con el soporte empresas privadas, la Escuela de Comunicación Social de PUCMM, el Instituto de Cine de Santiago (INCINES) dieron como resultado este audiovisual muestra de la tesis del joven Director sobre las posibilidades que brinda el Cine Digital para realizar un proyecto de este tipo. La historia de tres niños que deciden jugar "Verdad o Reto" dándoles su propia visión del juego, está basada en la interpretación y observación del Director y su antiguo compañero de la carrera de medicina Luis Geraldino, sobre el planteamiento de la teoría de la personalidad según Sigmund Freud, en donde tomaron elementos de la formación temprana del individuo en un contexto específico, adaptándolo a una realidad presente de este país. Fueron seis largos días de rodaje, en los cuales las temperaturas alcanzaron incluso los 50 Grados Celsius (122 F), en donde alrededor de veinticinco niños entre 9 y 16 años realizaron el casting. El resultado es una obra audiovisual con fuertes características del cine latinoamericano en donde, por casi treinta minutos, se narra lo que se es capaz de hacer cuando se anteponen dos fuerzas.
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